domingo, 3 de octubre de 2010

ALGUNOS SUEÑOS TARDAN...


... EN CONCRETARSE, PERO SI LOS DESEAMOS CON FUERZA E ILUSION, SIEMPRE SE HACEN REALIDAD.
Efectivamente, todos tenemos sueños, algunos de ellos nos parecen imposibles de hacerse realidad o de tener una posibilidad de realizarse.
Con mi libro de Plegables, navajas, etc., me ocurrió esto mismo.
Una vez escrito el borrador inicial, comencé las tareas de producción previas a la impresión, en Noviembre de 2007, con la idea de que en 9, 10 o a lo sumo 11 meses, tendría mi sueño concretado: ver hecho realidad un nuevo proyecto de libro.
Pero mi experiencia previa de editar, no sirvió en este caso, porque una serie de inconvenientes fueron atrasando mes tras mes, año tras año el proyecto, a punto tal que en determinado momento, hasta estuve a punto de abandonarlo sin esperanza.
Pero dicen que quien persevera, triunfa, y tambien que quien mantiene viva una ilusión logra su objetivo.
Creo firmemente que las ilusiones son el motor de la vida, como esa zanahoria frente al caballo, clásica en una tira de historietas, que alienta al equino a marchar adelante, como si alguna vez pudiese alcanzarla.
El hecho es que, finalmente, después de mil anuncios de que saldría pronto, el libro se hizo finalmente realidad, y aquí, por primera vez, ya que hace unos pocos días que la Imprenta me entregó los primeros ejemplares que componen esta edición, tengo el enorme placer y satisfacción (y por qué no, gran alivio!!) de poder mostrar a la nueva criatura.
Deseo agradecer a todos los amigos lectores, y colegas en esta pasion por filos y aceros, que me han alentado y acompañado en este largo proceso, como también a Sergio Luciani y si equipo, que supo sobreponerse a los (ya demasiados) tropiezos que supuso esta edición, encargandose del diseño grafico, direccion de produccion e impresión, y por sobre todo, supo interpretar lo que yo deseaba lograr desde el punto de vista del libro como objeto de colección en si mismo: una edición muy moderna, con varios niveles de lectura, muy gráfico en su preponderancia visual por sobre el texto (aunque el 50% de sus 444 páginas son texto), y un diseño moderno con cierto toque de clasico en ciertos aspectos formales.
Decir que me siento muy feliz por esta concreción de un sueño largamente acariciado, es poco. Hay una sensación de alivio y de haberse "sacado un peso de encima", muy dificil de explicar.
Sólo me falta un detalle para que el sueño se concrete plenamente, y es que el libro merezca la aprobación de quienes se acerquen a recorrer sus páginas, sus más de 1100 ilustraciones, y estos textos que escribí durante estos últimos 10 años que conviví con este libro.
Agradeciendo vuestra atención, los invito a ver algunas fotografías, del "modelo terminado", (como decían aquellos dibujos para armar de las antiguas revistas infantiles, que había que recortar y pegar.)
Les envío un muy cordial saludo, Abel Domenech. Buenos Aires, 1 de Octubre de 2010.










Algunos lectores amigos ya tienen en sus manos ejemplares de este libro, y han comenzado a enviarme sus atentos comentarios, favorables para mi felicidad. Muchas gracias a todos ustedes por hacerme llegar esos mensajes por privado.

Siempre he dicho, que en cada proyecto de libro que he encarado, he puesto al Lector, como meta, y escribiendo y armando cada libro pensando en ellos, y con ciertas propuestas en la mente:

Ofrecer unos gratos momentos de lectura a quien se acerque a mis páginas, tratando de que mi lector disfrute tanto como yo cuando leo un libro que me agrada.

Entregar un material que sirva de referencia y material de estudio, una vez leído, y que también invite a recorrer sus páginas de vez en cuanto, para re leer unos párrafos, o para mirar sus fotografías.

Proporcionar este material en forma de un libro impreso que sea en sí mismo, objeto de colección, y de orgullo de tener en la biblioteca. Una edición de lujo, de tirada limitada, con profusión de texto, dibujos, y fotografías.

Todos sentimientos que yo percibo, cada vez que tengo un libro encantador en mis manos, y lo disfruto una y otra vez, leyendo y repasandolo de vez en cuando.

Ojalá se cumplan estos objetivos con este libro, que ofrezco al público lector con mucha ilusión, y deseando fervorosamente que así sea.

Muy cordialmente, Abel D.